Planificar el medio plazo lo tengo controlado, semanal o incluso diariamente. Pero… ¿qué pasa durante el día? ¿por qué no completo mis acciones diarias planificadas? ¿Dónde se mete todo ese tiempo?
Ahora ¡he visto la luz!
Durante el día nos llega gran cantidad de pequeñas tareas y actividades pendientes que nos llegan en cualquier momento. Si decidimos hacerlas según llegan descuidaremos nuestros planes del día. Anotar todas las tareas y realizarlas siguiendo prioridades tampoco es la solución ideal.
La ley de los dos minutos nos dice:
Si puedes hacer una tarea en menos de dos minutos, hazla ahora mismo. Pero si puede durar mas de dos minutos, apunta esta acción en tu lista.
Anotar una tarea, darle una prioridad y más tarde retomarla puede llevar más tiempo que realizarla.
Conclusión: no debes alterar tu organización a no ser que sea para quitarte tareas muy cortas.

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