Hay algo que tengo muy claro: el líder no nace, se forma. Si quiero ser un buen líder tengo que rodearme de los mejores y aprender de ellos.
Para serlo es necesario tener un gran maestro, coach si quieres. Y para saber si trabajas con el maestro adecuado podemos inspirarnos en la filosofía Zen (Sensei Pat Enkyo) y hacernos estas tres preguntas:
- ¿Puedo tomar riesgos delante de este maestro?
- ¿Puedo ser tonto delante de este maestro?
- ¿Puedo decir “no lo sé” a este maestro?
Si puedes responder “SI” a las tres preguntas entonces habrás encontrado el adecuado maestro para ti. Guárdalo como un tesoro porque no abundan.

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