Este fin de semana el editorial de Negocios de El Pais nos deja muy claro la dimensión que está alcanzando Brasil. Lula da Silva trajo nuevos aires, nuevas maneras de trabajar y… también trajo el descubrimiento de unos enormes pozos petrolíferos.
Pero dónde Lula está trabajando es en la base: en la formación, en la investigación, en la industria. Y esperemos que siga así. Ahora que es el hombre del momento, así lo bautizó Obama, esperemos que no se le suba a la cabeza.
Lula es un animal político cuya intuición y olfato para estar en todo momento en el lugar indicado está fuera de discusión. Despierta la simpatía de Barack Obama, al tiempo que mira hacia otro lado ante las tropelías del presidente venezolano Hugo Chávez. Su carisma y capacidad para agradar a tirios y troyanos parece no conocer límites, quizá porque ha forjado un estilo muy personal de hacer política basado en la moderación.
Dejo el enlace a la parte que han reflejado en la versión web: Brasil va a por todas
